Hace unos años, descargué otra aplicación de presupuesto más. La cuarta ese año. Conecté mi banco, configuré categorías, registré gastos durante dos semanas — y luego, como todas las veces anteriores, paré.
No porque no me importara mi dinero. Sino porque la vida se interponía. El trabajo, la familia, los desplazamientos diarios. La aplicación seguía enviando notificaciones que empecé a ignorar. El panel se convirtió en otra pestaña que nunca abría.
Y sin embargo, cada diciembre, la misma ansiedad volvía: ¿Estoy realmente bien? ¿Estoy ahorrando suficiente? ¿Podemos permitirnos ese viaje en familia?
No necesitaba registrar cada café. Solo necesitaba claridad — una vez al año, en lenguaje sencillo, diciéndome dónde estoy y qué hacer a continuación.
Esa herramienta no existía. Así que la construí.
econ — porque se trata de tu economía, tu hogar, tu vida real.
klar — porque la respuesta debe ser clara. No enterrada en gráficos, no escondida detrás de complejidad. Simplemente clara.
econklar te da lo que un asesor financiero te diría tomando un café — excepto que toma 10 minutos, cuesta casi nada, y tus datos nunca se almacenan.
Soy ingeniero, no gurú de las finanzas. Construí esto porque lo necesitaba. Si alguna vez abandonaste una app de presupuesto, esto fue hecho para ti.